Mi propuesta de hoy sería utilizar combustibles más amigables con el medio ambiente como el etanol, el biodiesel, el gas natural y el GLP. Usaría la parte impositiva para incentivar el uso de vehículos con menor consumo y que utilicen estos combustibles. Por otro lado subiría el impuesto delectivo al consumo de los vehículos que no son muy eficientes como los autos de 8 cilindros o las camionetas 4x4 para usarlas en ciudad, lo cual e sun despropósito puesto de moda por los americanos.
De una vez por todas, metería al país en la senda del etanol, pues ya está ampliamente demostrado la productividad de la caña de azúcar en nuestra costa y las inmensas cantidades de terreno que hay disponibles para tal fin. Importaría por fin la tecnología brasilera que en este campo nos lleva muchas décadas (no estoy seguro si fue la familia Gildemeister, expropiada por la reforma agraria, la que le dio el verdadero impulso en el Brasil) pero es una tecnología ya demostrada y sustentable. Combustibles ecológicos, renovables, muchísimos más baratos que el petróleo y sus derivados y que tienen un gran futuro.
La receta de hoy: incentivar el consumo bajo de combustibles mediante incentivos fiscales a automóviles eficientes y que usen combustibles alternativos como el etanol o el biodiesel.
sábado, 29 de marzo de 2008
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